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Jornada laboral a la carta

Las empresas muestran su preocupación con la nueva jornada a la carta que pueden solicitar los trabajadores. El mundo empresarial se siente indefenso ante un derecho de «gran amplitud e inconcreción», que amenaza la organización de jornadas y turnos.

Aún sin digerir el quebradero de cabeza que supone la obligación del registro horario, a las empresas se les plantea ahora un nuevo frente de preocupación: la jornada laboral a la carta. Se trata de una medida del Decreto que garantiza la adaptabilidad de la jornada, aprobada en el contexto de una batería de medidas de igualdad entre hombres y mujeres en el empleo.

El mundo empresarial se siente indefenso ante este reciente derecho del trabajador, de «gran amplitud e inconcreción» y que puede desbaratar la organización de jornadas y turnos. Se trata, a su juicio, del cambio en la normativa laboral que aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en tiempo de descuento electoral «de más trascendencia», en unas semanas en que se validaron novedades en los planes de igualdad, el control horario y la ampliación del permiso de paternidad.

Así, el Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, que está en vigor desde el 8 de marzo, establece que los trabajadores tienen derecho a solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de la jornada, en la ordenación del tiempo de trabajo y en la forma de prestación, incluido el teletrabajo, para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral. Este derecho se suma al que ya disfrutan quienes tienen jornada adaptada hasta que sus hijos cumplan doce años.

El Decreto establece que la jornada puede delimitarse en la negociación colectiva con criterios que garanticen que no haya discriminación de género. En ausencia de negociación colectiva o en los aspectos que ésta no regule, el trabajador podrá reclamar adaptar su jornada, y la empresa abrirá un proceso de negociación bilateral con el empleado durante un máximo de treinta días. Finalizado el mismo, la empresa, por escrito, comunicará la aceptación de la petición, planteará una propuesta alternativa o manifestará la negativa. En este último caso, indicará las razones objetivas en las que se sustenta la decisión. Éstas pueden ser económicas, técnicas, organizativas y/o productivas. El trabajador tendrá derecho a solicitar el regreso a su jornada anterior una vez concluido el periodo acordado o cuando considere.

Las discrepancias entre la empresa y el trabajador serán resueltas por los Juzgados de lo Social a través del procedimiento establecido en el artículo 139 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social. Esto significa que será un procedimiento urgente, en el que una vez admitida la demanda por un Juzgado de Primera Instancia, deberá celebrarse una vista en cinco días y dictarse sentencia en tres, contra la que no cabe recurso. A esta demanda se pueden sumar acciones por daños y perjuicios.

El nuevo control horario reduce las horas extras impagadas, aunque sigue el fraude

Sigue el desorden en la aplicación del Real Decreto Ley 8/2019 tres meses después de su entrada en vigor, según UGT. CCOO denuncia que las tablas de registro del control de las horas están en manos del empresario, lo que provoca que el empleado esté en desventaja.

Han pasado tres meses desde la entrada en vigor del nuevo registro diario obligatorio en las empresas. Se puso en marcha para evitar posibles fraudes y horas extras impagadas y, a día de hoy, el balance resulta difícil.

La medida ha supuesto una llamada de atención para el empresario, lo que supone un punto de partida para ordenar y regular las horas extraordinarias. Sin embargo los sindicatos denuncian sigue habiendo un exceso de horas extras, fuera de control.

Días atrás se conocían unos datos del INE que señalaban que en el segundo trimestre del año las horas extra pagadas cayeron un 19% a nivel estatal. Se puede deducir que el control horario comienza a surtir su efecto, y que efectivamente se está reduciendo esta práctica.

Los sindicatos alertan de que hay casos en los que el control de entrada y salida no está garantizando la legalidad. “El papel lo aguanta todo, y resulta tan fácil como manipularlo, sin más”. A su juicio está quedando en evidencia que el control horario ha creado una laguna, y que resulta muy sencillo hacer a un empleado firmar una tabla horaria o un parte de trabajo que en realidad no se ajusta a la realidad. También valoran la geolocalización del empleado, aunque se desconecte esta opción fuera de horas de trabajo.

Esta visión es compartida por el sindicato CCOO Extremadura, que ha venido advirtiendo de manera reiterada que existe un problema esencial de fondo, porque las tablas de registro están en manos del propio empresario, de modo que los trabajadores están en desventaja.

“Si te encuentras el papel relleno cuando llegas al trabajo por la mañana, y tienes un contrato temporal, tu capacidad de denuncia es muy limitada”. Abogan por que el registro recaiga en el comité de empresa, los sindicatos y el delegado de personal.

A ello suman unas sanciones muy reducidas, de entre 600 y 6.000 euros, de modo que a algunos empresarios les puede salir más rentable asumir la multa y seguir cometiendo el fraude.

Recomendaciones para evitar sanciones

No descuentes periodos de descanso ni pausas sin haberlas registrado

Si no se contemplan estos tiempos en el registro, no se podrán descontar del cómputo total de horas trabajadas del mes. Al final, perjudicará al empleador en una posible inspección ya que las horas reflejadas en el registro pueden superar las horas estipuladas en el contrato.

Claridad con el registro y conservación

Conserva el registro durante al menos cuatro años y evita documentos confusos que entorpezcan la labor de los técnicos de la Seguridad Social.

Facilita el registro a todos los trabajadores

Cualquier empleado que lo solicite debe poder tener acceso al control del total de sus horas trabajadas.

No administres el registro a través de tu gestor o terceros

La obligación de registrar la jornada es del empleador y, como tal, el documento tiene que permanecer de forma física y accesible en todo momento en el centro de trabajo. Que el documento esté en la oficina del gestor no es una excusa válida para los inspectores. No es necesario, en cambio guardar anexos como partes de trabajo, a nivel legal

Completa los registros con un mínimo de información

El mínimo de información que debe aparecer en el registro es: nombre del negocio; nombre del trabajador; tipo de la jornada recogida en el contrato de trabajo (completa o parcial); detalle de las horas -laborales, ordinarias y complementarias-, realizadas y desglosadas por día efectivo de trabajo; firma del representante legal de la empresa y firma como “recibido” del trabajador.

Cuidado con la Geolocalización de los trabajadores

 

En casos en que interviene la geolocalización, es importante respetar la privacidad del trabajador fuera del horario de trabajo.

Cinco aspectos del registro que tendrán en cuenta los inspectores 

Tiempos de descanso.

Los tiempos de descanso son uno de esos aspectos fundamentales que muchos empleadores no tienen en cuenta a la hora de hacer el control horario pero que los inspectores suelen revisar. Según la propia normativa, es conveniente que el registro de la jornada incluya las “interrupciones o pausas” que realizan los trabajadores y que no se consideran tiempo de trabajo efectivo. ¿Por qué es importante esta información para los inspectores? Con ella pueden calcular el número de horas reales que trabaja cada uno de los empleados. 

Disponibilidad. 

Es uno de los aspectos en los que la normativa no da lugar a confusiones. El documento del registro horario deberá estar disponible en todo momento para cualquier empleado del negocio, los representantes de los trabajadores y los inspectores. Es muy recomendable que cualquier empleador lo tenga a mano en todo momento ya que, de lo contrario, puede entenderse que existe voluntad de ocultar alguna infracción con el control de las horas.

Periodicidad. 

La ley no es lo suficientemente clara en este aspecto. No especifica la periodicidad con la que el empleador debe entregar una copia a cada empleado detallando la información sobre su jornada. No obstante, el negocio tiene la obligación de demostrar que se ha ido facilitando dichos documentos al trabajador, bien con una copia firmada por parte del empleado o a través de un correo personalizado. Los técnicos de la Seguridad Social prestarán especial atención a que el empleador haya facilitado esto documentos de forma periódica a su plantilla.

Privacidad.

De vuelta a ley de protección de datos, una de las normativas que más infringen los negocios y que últimamente, ha adquirido peso en las inspecciones. El sistema de registro deberá respetar las recientes actualizaciones en la Ley  de Protección de Datos.

Conservación de datos

La obligación de registrar la jornada lleva poco tiempo en marcha. Es probable que al inspector le salten las alarmas si solicita algunos documentos y el negocio es incapaz de facilitarlos, Además, la norma obliga a conservar los registros de la jornada durante al menos cuatro años y tenerlos disponibles ante la inspección. Por eso, desde ORACULUS recomendamos, para evitar problemas con la Seguridad Social, digitalizar los documentos aunque el control se haga en papel. Conservar la información en perfecto estado, y reducir los procesos evitará más de un problema.

Claves del registro horario

En que se fijarán los inspectores cuando revisen tu registro de control horario?

El control horario ya es parte del día a día de los trabajadores y las empresas. En consecuencia, también de los inspectores de trabajo, que lo han incorporado en sus actuaciones ordinarias. En qué se fijarán los técnicos si revisan el registro horario de tu negocio?

Desde la empresa ORACULUS proponemos cinco pistas y algunas recomendaciones.

Es normal que los inspectores de trabajo comprueben en qué medida los autónomos han adoptado el sistema. Desde que el Ministerio de Trabajo publicó su “guía práctica” sobre cómo aplicar el registro horario y evitar las sanciones que acarrea el incumplimiento, -recordemos que pueden alcanzar los 6.250€- no queda otro remedio.

El registro se tiene que llevar a cabo por cualquier empresa o autónomo con trabajadores a su cargo independientemente del tamaño del negocio. De todas formas, muchos empleadores siguen con dudas. ¿Qué errores a la hora de hacer el registro pueden acarrear sanción? ¿En qué se fijan los inspectores cuando revisan el registro horario?

Empresas Públicas: La peliaguda cuestión de la subcontratación

Las fuentes sindicales consultadas admiten que el asunto del Control horario no tiene por qué generar ningún problema en el ámbito de las empresas públicas en lo que hace referencia al Real Decreto Ley 8/2019. Cuanto menos en la gestión de la plantilla de las mismas. Más dudas albergan respecto al control de las empresas externas contratadas por gigantes como Renfe o Tragsa en las que se tiene la certeza de que no se cumplen los horarios pactados en los contratos,  según asegura un delegado sindical de una empresa pública.

Parece que los sindicatos ya han hablado de este ámbito de actividad y tienen el compromiso de fiscalizar especialmente el cumplimiento de los horarios en las empresas externas para evitar abusos.

El Ministerio de Trabajo ha dejado claro que en el caso de las subcontrataciones de servicios la empresa responsable de garantizar el cumplimiento de los horarios será la que contrata esos servicios y que, por tanto, si la Inspección detecta alguna irregularidad será la empresa principal la que sea sancionada.

 

Registro Horario : Las empresas públicas negocian más margen para adaptarse.

Paradores pacta implantar un nuevo modelo de reconocimiento facial en julio y Correos retrasa la activación de un sistema digital hasta 2020.

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) presume de que las 15 empresas de su portfolio disponen de sistemas de registro horario desde la época del antiguo INI, cuando había un hólding estatal de empresas industriales con un peso fundamental en la economía del país en las que trabajan más de 73.000 trabajadores. Sin embargo, no todas las empresas públicas están adaptadas a la nueva Real Decreto Ley 8/2019, la regulación impulsada desde el Ministerio de Trabajo. A algunas no les ha quedado más remedio que negociar con los representantes sindicales una prórroga.

«Las empresas no se han tomado en serio el Registro Horario Obligatorio», ha declarado la ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, después del aluvión de críticas recibidas por el caos desencadenado por una norma que llevaba aprobada desde hace más de dos meses, pero cuya implantación efectiva ha cogido a muchas empresas sin los deberes hechos. En parte también por la demora del Ministerio a la hora de publicar la guía por el Ministerio de Trabajo que debía orientar la aplicación de la nueva regulación, que no vio la luz hasta el 12 de mayo, el primero en que la obligación de disponer de un Control Horario se hizo efectiva para las empresas.

Es el caso de Paradores. La dirección de la empresa estatal que gestiona el cerca de un centenar de espacios singulares se reunió con los representantes sindicales para plantear un calendario de implantación del nuevo sistema de control de horarios de la compañía.

Paradores pretende extender a sus 93 establecimientos el sistema de reconocimiento facial que ya ha activado en 22 de ellos en un plazo no superior al 31 de julio.

Paradores ha tenido que optar por el sistema de reconocimiento facial -que exige una inversión de entre 500 y 1.000 euros por dispositivos- debido a que entre las trabajadoras de la limpieza es habitual que sus huellas no sean reconocibles por el efecto del uso de químicos en su trabajo cotidiano.

Otra de las empresas que ha tenido que negociar una prórroga temporal es Correos. El operador postal estatal ha acordado con los sindicatos la utilización de un sistema analógico de registro de jornada, a través de una hoja de firmas en la que quedará reflejado tanto el inicio como el fin de la jornada de cada empleado, mientras prepara su infraestructura tecnológica para la implantación de un sistema digital, que no llegará hasta principios del año 2020.

El sistema de ‘hoja de firmas’ elegido por Correos está al límite del cumplimiento de los principios de «fiabilidad, trazabilidad e imposibilidad de enmienda posterior» que exige la norma, pero la compañía ha alcanzado un acuerdo con los sindicatos lo que según la norma gubernamental blinda la voluntad de cumplimiento de las empresas en tanto se establece un sistema más definitivo.

Hasta 6 millones de horas extraordinarias a la semana

Según datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2019, en España se realizaron 6 millones de horas extraordinarias a la semana, de las que  prácticamente la mitad, 2,9 millones, no se pagan ni, por tanto, se cotizan. Junto a esto, también persiste el uso de contratos a tiempo parcial que esconden jornadas más largas.

Y en ese punto, y pese a la publicación de una guía por el Ministerio de Trabajo, persisten algunas dudas para colectivos como abogados, consultores, periodistas o puestos de trabajo no fijos como comerciales o técnicos.

¿Se empieza a contar la jornada cuando se sale a hacer la visita al cliente o cuando se llega al lugar de la cita? ¿Se computan todas las horas cuando se está de viaje de trabajo? ¿Cómo se miden las pausas? ¿O las comidas de trabajo?

Con la transformación digital hay muchas y completas herramientas para poder medirlo en todos los casos, desde las plataformas que miden el control horario hasta las que cumplen funcionalidades más completas como los partes de trabajo, plataformas completas como ORACULUS, por ejemplo.

El registro horario avanza en las empresas aunque persisten las dudas

Siguen habiendo procesos de negociación abiertos y dificultades en determinados colectivos, según distintas fuentes empresariales.

Tres meses después de la entrada en vigor del control horario avanza la implantación aunque persisten dudas sobre cuál es la mejor forma de medir el tiempo de trabajo. Desde la Inspección de Trabajo, que aún no ha impuesto sanciones, denuncian falta de recursos para poder controlar el cumplimiento de la norma.

Desde el pasado 12 de mayo, según fija el Real Decreto Ley 8/2019, todas las empresas tienen la obligación legal de contar con un sistema de registro donde conste la hora de entrada y salida de cada empleado diariamente.

El registro se ha ido implantando en muchas empresas y se han firmado acuerdos, y aunque persisten las dudas sobre la mejor fórmula para hacerlo, hay procesos de negociación aún abiertos y dificultades en algunos colectivos.

Tres meses en los que aún no se han impuesto sanciones y la labor de la Inspección está siendo más de asesorar siempre que vean la intención de ponerlo en marcha (la multa por incumplimiento está entre los 626€ y los 6.250€).

La presidenta del sindicato de Inspectores de Trabajo recuerda además las dificultades con las que trabajan, con escaso personal y medios anticuados y apunta a la conveniencia de contar con un mayor desarrollo reglamentario de la norma.

 

En marcha la negociación con la patronal

Mientras la patronal de empresarios CEOE trata de ajustar con el Ministerio la regulación del registro de jornada, según fija el Real Decreto Ley 8/2019, a las necesidades de las empresas, el pasado 12 de junio sindicatos y patronal mantuvieron la primera reunión para empezar a enfocar la aplicación de los nuevos sistemas de control horario en cada una de las empresas y los sectores amparados por la negociación colectiva. En el encuentro se decidió establecer una especie de guías básicas ajustadas para cada sector de actividad, con el fin de adaptar de la forma más precisa posible el sistema de control horario a las peculiaridades de cada sector, y una preocupación que une a ambas partes: cómo abordar la situación de los trabajadores ‘sin horario’, aquellos distribuyen de manera irregular su jornada de trabajo.

Empresarios y representantes de los trabajadores admiten que se trata de un terreno resbaladizo y han acordado someter cualquier solución que se acuerde a la Inspección de Trabajo antes de ponerla en práctica para evitar posibles problemas futuros con los controles del Ministerio.

La reunión del pasado día 12 ha servido para dar el pistoletazo de salida a las negociaciones sectoriales, que ya han comenzado en algunos de los ámbitos más complicados, como el sector del comercio. Las reuniones preliminares en algunas empresas ya han avanzado las dificultades que se puede encontrar la negociaciones en el sector, también las ventajas como la adopción de los partes de trabajo, con empresas que han planteado detraer de la jornada efectiva de los trabajadores las visitas al baño o las pequeñas salidas fuera del local para fumar o tomar un refrigerio.